Recull de poesies

Pedro Salinas


Qué alegría, vivir

sintiéndose vivido.

Rendirse

a la gran certidumbre, oscuramente,

de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,

me está viviendo.

Que cuando los espejos, los espías,

azogues, almas cortas, aseguran

que estoy aquí, yo, inmóvil,

con los ojos cerrados y los labios,

negándome al amor

de la luz, de la flor y de los nombres,

la verdad trasvisible es que camino

sin mis pasos, con otros,

allá lejos, y allí

estoy besando flores, luces, hablo.

Que hay otro ser por el que miro el mundo

porque me está queriendo con sus ojos.

Que hay otra voz con la que digo cosas

no sospechadas por mi gran silencio;

y es que también me quiere con su voz.

La vida —¡qué transporte ya!—, ignorancia

de lo que son mis actos, que ella hace,

en que ella vive, doble, suya y mía.

Y cuando ella me hable

de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,

recordaré

estrellas que no vi, que ella miraba,

y nieve que nevaba allá en su cielo.

Con la extraña delicia de acordarse

de haber tocado lo que no toqué

sino con esas manos que no alcanzo

a coger con las mías, tan distantes.

Y todo enajenado podrá el cuerpo

descansar quieto, muerto ya. Morirse

en la alta confianza

de que este vivir mío no era sólo

mi vivir: era el nuestro. Y que me vive

otro ser por detrás de la no muerte.













Luis Cernuda


Los Marineros Son Las Alas del Amor

Los marineros son las alas del amor,

son los espejos del amor,

el mar les acompaña,

y sus ojos son rubios lo mismo que el amor

rubio es también, igual que son sus ojos.

La alegría vivaz que vierten en las venas

rubia es también,

idéntica a la piel que asoman;

no les dejéis marchar porque sonríen

como la libertad sonríe,

luz cegadora erguida sobre el mar.

Si un marinero es mar,

rubio mar amoroso cuya presencia es cántico,

no quiero la ciudad hecha de sueños grises;

quiero sólo ir al mar donde me anegue,

barca sin norte,

cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia.




Te quiero

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.


Natalie Merchant

Thank You

Life is sweet

My belowed wife

You were the love

for certain of my life

you were simply my beloved wife

I don't know for certain

how I'll live my life

now alone without my beloved wife

my beloved wife

I can't believe

I've lost the very best of me

you were the love

for certain of my life

you were simply my beloved wife

I don't know for certain

how I'll live my life

now alone without my beloved wife

my beloved wife

I can't believe

I've lost the very best of me

you were the love

for certain of my life

for 50 years simply my beloved wife

with another love I'll never lye again



Lluís Llach

Jo també he dormit a l'alba

Jo també he dormit a l'alba

sota una olivera

i em creia a resguard.

I he vist les nits fonent-se

com tristes espelmes, dreceres enllà.

He sentit els cants d'ocells

a les branques i al vent,

entre somnis i enganys.

Però he tornat a sentir lenta

una alba trencada coberta de dol

i he viscut a mil empentes,

perdut ja per sempre

el somni esquinçat.

Quan dic les cançons

manquen paraules,

però, per cada tros d'hora passada,

esperem l'esforç de tots els actes.


Ramon Pelegero (Raimon), 1940

Cançons d’amor (1965)


En tu estime el món


En tu estime el món,

la terra i la gent d'on véns,

en tu estime.

I sé que en tu és més fort el dolor

i més intensa l'alegria de viure,

i és en tu on creix la vida

i és en tu on em sent lliure.

En tu estimaria fins i tot

l'absurda vinguda de la mort,

i és en tu que estime

les dolces dimensions del teu cos.

En tu estime el món,

la terra i la gent d'on véns,

en tu estime.


En tu,

perquè a tu t'estime,

en tu, en tu, en tu...


Treballaré el teu cos


Treballaré el teu cos

com treballa la terra

el llaurador del meu poble:

amb amor i força.

I seràs tu el fruit,

seré jo el fruit,

serem junts el fruit.

Tu i jo, terra i força.

Tu i jo, terra i força.

I obrirem junts els camins

que la vida ens tanca

desesperançadament.


Ens farem, serem junts.

Ens farem, serem junts,

en l'únic camí nostre

–font i mar, terra i arbre–,

l'únic camí cert:

el camí de l'amor,

el difícil camí d'amor

on som junts tu i jo.


Treballaré el teu cos.

Treballaré el teu cos.

Treballaré el teu cos.


Si un dia vols


Si un dia vols,

si un dia tornes,

em trobaràs com sempre,

si un dia vols.

Potser més sol,

potser més trist que sempre,

si un dia vols,

si un dia tornes.

Encara és forta la lluita

i queda tant per fer,

si un dia vols,

si un dia tornes.

Si un dia vols,

si un dia tornes,

deixaré els llibres

per abraçar-te.

Quan vulgues,

quan tornes.

Si un dia vols,

si un dia tornes.


No sé com


No sé com,

però sempre t'estimaré.

Encara que altres mans

sàpien d'una pell que jo conec.


No sé com,

però sempre t'estimaré.


Encara que els teus llavis

no diguen ja el meu nom.


No sé com,

però sempre t'estimaré.


Encara que els teus fills

no siguen mai els meus.


Encara que els teus camins

són ja camins tan diferents.


No sé com,

però sempre t'estimaré.


Encara que l'única cosa nostra

serà sempre el nostre fracàs.


No sé com,

però fa ja molts anys,

i encara, encara, encara

per a tu faig avui la cançó.


No sé com,

però sempre t’estimaré.


Gustavo Adolfo Becquer

Olas gigantes que os rompéis bramando

en las playas desiertas y remotas,

envuelto entre la sábana de espumas,

¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis

del alto bosque las marchitas hojas,

arrastrado en el ciego torbellino

¡ llevadme con vosotras!


Nubes de tempestad que rompe el rayo

y en fuego ornáis las desprendidas orlas,

arrebatado entre la niebla oscura

¡llevadme con vosotras!

Llevadme por piedad adonde el vértigo

con la razón me arranque la memoria.

¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme

con mi dolor a solas!


Mario Benedetti

"No te salves"

No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

sólo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.


Antonio Machado,

Caminos (campos de Castilla)

De la ciudad moruna

tras las ventanas viejas,

yo contemplo la tarde silenciosa,

a solas con mi sombra y con mi pena.

El río va corriendo,

entre sombrías huertas

y grises olivares,

por los alegres campos de Baeza.

Tienen las vides pámpanos dorados

sobre las rojas cepas.

Guadalquivir, como un alfanje roto

y disperso, reluce y espejea

Lejos, los montes duermen

envueltos en la niebla,

niebla de otoño, maternal; descansan

las rudas moles de su ser de piedra

en esta tibia tarde de noviembre,

tarde piadosa, cárdena y violeta.

El viento ha sacudido

los mustios olmos de la carretera,

levantando en rosados torbellinos

el polvo de la tierra.

La luna está subiendo

amoratada, jadeante y llena.

Los caminitos blancos

se cruzan y se alejan,

buscando los dispersos caseríos

del valle y de la sierra.

Caminos de los campos…

¡Ay, ya no puedo caminar con ella!


Georges Brassens (1921-1981)


Heureux, qui, comme Ulysse,

A fait un beau voyage ;

Heureux, qui, comme Ulysse,

A vu cent paysages ;

Et puis a retrouvé,

Après mainte traversées,

Le pays des vertes années.

Par un petit matin d'été,

Quand le soleil vous chante au coeur,

Qu'elle est belle, la liberté,

La liberté!

Quand on est mieux ici qu'ailleurs,

Quand un ami fait le bonheur,

Qu'elle est belle la liberté!

La liberté.

Avec le soleil et le vent,

Avec la pluie et le beau temps,

On vivait bien content

Mon cheval, ma Provence et moi!

Mon cheval, ma Provence et moi.

Heureux, qui, comme Ulysse,

A fait un beau voyage ;

Heureux, qui, comme Ulysse

A vu cent paysages ;

Et puis a retrouvé,

Après maintes traversées,

Le pays des vertes années.

Par un joli matin d'été,

Quand le soleil vous chante au coeur,

Qu'elle est belle, la liberté,

La liberté!

Quand s'en est fini des malheurs,

Quand un ami sèche vos pleurs,

Qu'elle est belle, la liberté,

La liberté!

Battus de soleil et de vent,

Perdus au milieu des étangs,

On vivra bien contents

Mon cheval, ma Camargue et moi,



Feliç qui com Ulisses


Feliç qui com Ulisses

ha fet un llarg viatge

feliç qui com Ulisses

ha vist cents de paisatges

i al final ha tornat

després de mil afanys,

als país dels verds anys.



Aquest petit matí d’estiu

quan el sol et canta al cor.

que bonica és la llibertat,

la llibertat!

Quan aquí estàs millor que enlloc,

quan un amic et fa feliç,

que bonica és la llibertat,

la llibertat!



Amb el sol i amb el vent

amb la pluja i el bon temps,

viviem tan contents,

el meu cavall, la meva Provença i jo!

El meu cavall, la meva Provença i jo.



Feliç qui com Ulisses

ha fet un llarg viatge

feliç qui com Ulisses

ha vist cents de paisatges

i al final ha tornat,

després de mil afanys,

als país dels verds anys.



Aquest bonic matí d’estiu

quan el sol et canta al cor.

que bonica és la llibertat,

la llibertat!

Quan s’ha acabat tota dissort,

quan un amic t’eixuga el plor,

que bonica és la llibertat,

la llibertat!



Batuts pel sol i pel vent,

perduts enmigs dels estanys,

viurem tan contents

el meu cavall, la meva Camarga i jo!

El meu cavall, la meva Camarga i jo.


Rosa Leveroni (1910-1992)

Els records


Jo fos per tu aquesta cançó tan dolça

que desgrana el molí.

Aquest oreig suau que t'agombola

perfumant-te el matí.

Fos el flauteig dels tòtils a la tarda

en la calma dels horts.

Si fos aquesta pau que t'acompanya

en el repòs dels ports ...

O fos la punxa de la rosa encesa

d'un desig abrandat.

Aquell record d'una hora de follia,

d'aguda voluptat.

Si fos l'enyorament d'uns braços tendres

que varen ser-te amics.

O bé la revifalla rancorosa

d'aquells menyspreus antics.

Si jo no fos per tu record amable,

fos almenys un neguit,

un odi o un dolor, una recança ...

Ho fos tot, menys l'oblit.


Arthur Rimbaud (1854-1891)


Sensation


Par les soirs bleus d'été, j'irai dans les sentiers,

Picoté par les blés, fouler l'herbe menue,

Rêveur, j'en sentirai la fraîcheur à mes pieds.

Je laisserai le vent baigner ma tête nue.

Je ne parlerai pas, je ne penserai rien :

Mais l'amour infini me montera dans l'âme,

Et j'irais loin, bien loin, comme un bohémien,

Par la nature, heureux comme avec une femme.

Sensació

Pels vespres blaus d'estiu aniré pels conreus,

picotejat pels blats, sollant l'herba menuda.

Somniós, sentiré la frescor sota els peus,

deixaré el lliure vent banyar ma testa nua.

No pensaré en res, no parlaré per res.

Mes l'amor infinit m'inundarà l'entranya.

I aniré lluny, ben lluny, de mi mateix desprès,

feliç per la Natura —com amb una companya.



Versió de Josep Palau i Fabre

J. V. Foix (1893-1987)


Una veu per al món


Obrim serens la nostra parla

als mil parlars del món amic,

amb les clarors d’un verb antic,

vora la mar i al peu dels cims.

Durs al treball, per terra endins,

solquem el pla que volem lliure:

oberts a tots, viure i conviure.


Pere Quart (Joan Oliver, 1899-1986)

Tirallonga dels monosíl·labs

Déu:

I tu, què vols?

Jo:

Doncs jo sols vull

—ei, si pot ser—:

Un poc de fam

i un xic de pa.

Un poc de fred

i un poc de foc.

Un xic de son

i un poc de llit.

Un xic de set

i un poc de vi

i un poc de llet.

I un poc de pau.

Un poc de pas,

un poc de pes

i un poc de pis.

I un xic de niu.

Un xic de pic

i un poc de pac

—o un xic de sou

i un xic de xec.

I un poc de sol

i un poc de sal.

I un poc de cel.

Un xic de bé

i un xic de mal.

Un poc de mel

i un poc de fel.

I un poc de nit

i un xic de por,

i un poc de pit

i un xic de cor

i un poc de crit.

I un xic de llum

i un xic de so:

un poc de llamp

i un xic de tro.

Un poc de goig

i un xic de bes

i un poc de coit.

I un xic de gos.

I un poc de gas.

Un poc del fort

i un poc del fluix.

I un poc de rom

i un poc de fum.

Un poc de lloc.

I un poc de joc

—tres reis, dos nous.

I un poc de groc

i un xic de gris

i un xic de verd.

I un xic de blau.

Un poc de tren

i un poc de nau;

i un xic de rem.

Un xic de vent.

I un poc de neu.

I un poc de rou.

I un poc de veu

—i un poc de vot.

I un poc de cant.

I un xic de vers.

I un xic de ball.

I d'art. I d'or.

Un poc de peix.

I un poc de greix.

I un xic de feix.

I un poc de gruix.

I un poc de carn

i un poc de sang;

i un poc de pèl.

I un poc de fang

i un xic de pols.

Un xic de flam

i un poc de gel.

Un poc de sant

i un xic de drac.

Un xic de risc

i un poc de res

—i un poc de rus.

I un tros de camp

i un xic de fruit;

un tros de clos

prop de la llar

amb aus i flors.

I un poc de bosc

amb pins i brins.

I un xic de font.

I un xic de riu

i un poc de rec

i un poc de pont.

I un poc de gorg.

I un poc de mar

i un xic de port.

I un poc de llor.

Un xic de lli

i un poc de cuir

i un poc de pell

i un xic de fil.

Un poc de lluc

i un xic de suc.

I un poc de porc.

I un xic de parc.

Un poc de gust

i un xic de rang.

I a més del meu

un poc del seu

i un xic del llur.

Vull ser: ruc? clerc?

bell? lleig? dret? tort?

gras? prim? llest? llosc?

nou? vell? ferm? flac?

bla? dur? buit? ple?

dolç? tosc? sec? moll?

greu? lleu? curt? llarg?

fosc? clar? xaix? fi?

Un poc de tot.

I a més, què vull?

Un xic de seny.

I un poc de temps.

I un xic de món.

I un poc de sort.

I un poc de mort.

I un poc de Vós.

Ei, si pot ser.


Valeri Catul (84-54 a.C.)


Vivamus atque amemus


Viuamus, mea Lesbia, atque amemus,

rumoresque senum seueriorum

omnes unius aestimemus assis.

Soles occidere et redire possunt:

nobis, cum semel occidit breuis lux,

nox est perpetua una dormienda.

Da mi basia mille, deinde centum,

dein mille altera, dein secunda centum,

deinde usque altera mille, deinde centum.

Dein, cum milia multa fecerimus,

conturbabimus illa, ne sciamus,

aut nequis malus inuidere possit,

cum tantum sciat esse basiorum.


(Carmen V)


Visquem i estimem-nos


Visquem, Lèsbia meva, i estimem-nos,

i el xiu-xiu dels vells massa seriosos

considerem-lo del valor d’un as.

El sol pot ponre’s i tornar a sortir;

a nosaltres, quan la breu llum s’apagui,

ens tocarà dormir una nit perpètua.

Fes-me mil petons i cent més després,

després mil més, després els cent segons,

després fins a mil més i després cent.

Després, quan molts milers ens n’haurem fet,

els embolcallarem per no saber-los,

no fos que un malastruc pugui envejar-nos

en saber que hi ha hagut tants de petons.


(Poema V. Traducció de Josep Ignasi Ciruelo i Jaume Joan. Edhasa, 1982)


Johann Wolfgang von Goethe (1749-1823)


Hat alles seine Zeit


Hat alles seine Zeit.

Das Nahe wird weit.

Das Warme wird kalt.

Der Junge wird alt.

Das Kalte wird warm.

Der Reiche wird arm.

Der Narre gescheit.

Alles zu seiner Zeit.


Cada cosa té el seu temps


Cada cosa té el seu temps.

Allò proper es fa lluny.

Allò calent es refreda.

El que és jove es torna vell.

El que és fred es fa calent.

El que és ric acaba pobre.

El que és boig es torna llest.

Cada cosa té el seu temps.


(Versió de Mireia Carreté)


Orlando Gibbons (1583-1625)

The silver swan


The silver swan, who living had no note,

When death approach'd, unlock'd her silent throat;

Leaning her breast against the reedy shore,

Thus sung her first and last, and sung no more.

Farewell, all joys; O Death, come close mine eyes.

More geese than swans now live, more fools than wise.


El cigne de plata

El cigne platejat que mai no cantà en vida,

veient venir la mort va obrir la gorja muda;

tot inclinant el pit contra el canyar, a la riba,

cantà per primer i últim cop, i va callar per sempre.

Adéu, joia; oh, mort, vine a tancar-me els ulls.

Hi ha menys cignes que ànecs, hi ha menys savis que rucs.



Horacio Pettorossi (1896-1960)

Silencio en la noche (1932)

Silencio en la noche.

Ya todo está en calma.

El músculo duerme.

La ambición descansa.

Meciendo una cuna,

una madre canta

un canto querido

que llega hasta el alma,

porque en esa cuna

está su esperanza.

Eran cinco hermanos.

Ella era una santa.

Eran cinco besos

que cada mañana

rozaban muy tiernos

las hebras de plata

de esa viejecita

de canas muy blancas.

Eran cinco hijos

que al taller marchaban.

Silencio en la noche.

Ya todo está en calma.

El músculo duerme,

la ambición trabaja.

Un clarín se oye:

¡peligra la patria!

Y al grito de guerra

los hombres se matan,

cubriendo de sangre

los campos de Francia.

Hoy todo ha pasado.

Renacen las plantas.

Un himno a la vida

los arados cantan.

Y la viejecita

de canas muy blancas

se quedó muy sola,

con cinco medallas

que por cinco héroes

la premió la Patria.

Silencio en la noche.

Ya todo está en calma.

El músculo duerme,

la ambición descansa.

Un coro lejano

de madres que cantan

mecen en sus cunas

nuevas esperanzas.

Silencio en la noche.

Silencio en las almas…



Josep Carner (1884-1970)

Bèlgica

Si fossin el meu fat les terres estrangeres,

m’agradaria fer-me vell en un país

on es filtrés la llum, grisa i groga, en somrís,

i hi hagués prades amb ulls d’aigua i amb voreres

guarnides d’arços, d’oms i de pereres;

viure quiet, no mai assenyalat,

en una nació de bones gents plegades,

com cor vora de cor ciutat vora ciutat,

i carrers i fanals avançant per les prades.

I cel i núvol, manyacs o cruels,

restarien captius en canals d’aigua trèmuls,

tota desig d’emmirallar els estels.


M’agradaria fer-me vell dins una

ciutat amb uns soldats no gaire de debò,

on tothom s’entendrís de música i pintures

o del bell arbre japonès quan treu la flor,

on l’infant i l’obrer no fessin mai tristesa,

on veiéssiu uns dintres de casa aquilotats

de pipes, de parlades i d’hospitalitats,

amb flors ardents, magnífica sorpresa,

fins en els dies més gebrats.

I tot sovint, vora un portal d’església,

hi hauria, acolorit, un mercat de renom,

amb botí de la mar, amb presents de la terra,

amb molt de tot per a tothom.


Una ciutat on vagaria

de veure, per amor de la malenconia

o per desig de novetat dringant,

cases antigues amb un parc on nien ombres

i moltes cases noves amb jardinets davant.

Hom trobaria savis de moltes de maneres;

i cent paraigües eminents

farien —ai, badats— oficials rengleres

en la inauguració dels monuments.

I tot de sobte, al caire de llargues avingudes,

hi hauria les fagedes, les clapes dels estanys

per a l’amor, la joia, la solitud i els planys.

De molt, desert, de molt, dejú,

viuria enmig dels altres, un poc en cadascú.

Però ningú

no se’n podria témer en fent sa via.

Hom, per atzar, un vell jardí coneixeria,

ben a recer, de brollador ben clar,

amb peixos d’or que hi fan més alegria.

De mi dirien nens amb molles a la mà:

—És el senyor de cada dia.


Ralph Waldo Emerson (1803-1882)

To laugh often and love much...

To laugh often and love much

To win respect of intelligent people

and the affection of children

To earn the appreciation of honest critics

and endure the betrayal of false friends

To appreciate beauty

To find the best in others

To leave the world a bit better

whether by a healthy child,

a garden patch, or a redeemed social condition

To know even one life has breathed easier

because you have lived.

This is to have succeeded.


Para reír con frecuencia y amar mucho...

Para reír con frecuencia y amar mucho

Para ganar el respeto de gente inteligente

y el afecto de niños

Para ganarse el aprecio de críticos honestos

y soportar la traición de falsos amigos

Para apreciar la belleza

Para encontrar lo mejor en otros

Para dejar el mundo un poco mejor

si bien por un niño sano,

un pequeño jardín o una condición social redimida.

Saber que una vida ha respirado con mayor facilidad

porque tú has vivido.

Esto es tener éxito.


There is no great and no small...

There is no great and no small

To the Soul that maketh all:

And where it cometh, all things are

And it cometh everywhere.

I am owner of the sphere,

Of the seven stars and the solar year,

Of Caesar's hand, and Plato's brain,

Of Lord Christ's heart, and Shakspeare's strain.


No hay grande ni pequeño...

No hay grande ni pequeño

para el alma que lo hace todo.

Donde ella llega, todas las cosas están,

y llega a todas partes.

Yo soy dueño de la esfera,

de las siete estrellas y del año solar.

De la mano de César y del cerebro de Platón,

del corazón del Señor y del arte de Shakespeare.

Josep Palau i Fabre (1917-2008)



La mort sobrevivent

Hi ha una manera de pensar la mort

en què la mort mateixa ens atenalla,

com si fóssim nosaltres el record,

com si fos ella la que ens pensa i mana.

Hi ha una manera de pensar la mort

que és com viure-la abans de la mortalla,

sentir-ne el fred amarg a dins del cor

i ésser el cor de la mort a la vegada.

Veure's el pare i el fill d'un mateix

i esdevenir un mateix vivent cadàver;

mirar amb ull gèlid el passat on neix

el futur ja marcit de l'esperança.

Estrangular el futur amb el passat,

orfes de temps i orfes d'eternitat.

París, 11-12 de març del 1952 - (D'Atzucac)


La sabata

He donat el cor a una dona barata.

Se'm podria a les mans. Qui l'hauria volgut?

En les escombraries una vella sabata

fa el mateix goig i sembla un tresor mig perdut.

Totes les noies fines que ronden a ma vora

no han tingut la virtut de donar-me el consol

que dóna una abraçada, puix que l'home no plora

pels ulls, plora pel sexe, i és amarg plorar sol.

Vull que ho sàpiguen bé les parentes i amigues:

Josep Palau no és àngel ni és un infant model.

Si tenien de mi una imatge bonica,

ara jo els n'ofereixo una de ben fidel.

No vull més ficcions al voltant de la vida.

Aquella mascarada ha durat massa temps.

Com que us angunieja que us mostri la ferida,

per això deixo encara la sabata en els fems.

21 de març del 1943 - (De Càncer)


L'edat de pedra

A Joan Miró

Sota un blau d'aquarel·la i un aire tot pulmons,

un home nu travessa l'espai de banda a banda.

Té la força flexible, goluda, dels lleons;

va tot sol i diríeu que un exèrcit comanda.

L'Invisible, el Misteri, li trepitja els talons;

els cabells, a l'esquena, li formen una randa.

Duu una pedra a la mà i una pedra en el fons

de cada ull, abocada, que per no res s'abranda.

S’atura. S'insinua. Frega el ventre per terra.

S'encén un crit deforme i se'l veu brut de sang.

Es redreça i ensenya —a qui?—, el roig i el blanc

de l'ànec gegantí que amb els seus dits aferra,

rentant-se en l'aigua freda des del cor fins al flanc;

i tot això que he dit ho ha fet amb la mà esquerra.

Tardor del 1944 - (De Càncer)

Apel·les Mestres (1854-1936)



Dalt de la Jungfrau


Dalt de la Jungfrau,

vora del cel blau,

tindràs un palau

en cada gelera.

Quan de tard en tard

i avivant l’esguard

passarà l’isard,

sortiré a cacera.


Tindràs un mirall

en el blanc cristall

que muntanya avall

estén la gelada,

i un corrent gegant

formarà amb ton cant

l’eco palpitant

de la fondalada.


Tindràs un tresor

d’edelweiss en flor,

les estrelles d’or

tindràs per llanternes...

Vine a la Jungfrau,

vora del cel blau,

a gaudir en pau

de les neus eternes!

Paul Verlaine (1844-1896)



Chanson d’automne


Les sanglots longs

des violons

de l’automne

blessent mon couer

d’une langueur

monotone.


Tout suffocant

et blême, quand

sonne l’heure,

je me souviens

des jours anciens

et je pleure;


et je me’n vais

au vent mauvais

qui m’emporte

deçà, delà,

pareil à la

feuille morte.


(De Poèmes saturniens, 1866)



Cançó de tardor


Els llargs sanglots

dels violins

de la tardor

em fereixen el cor

amb una monòtona

llangor.


Tot sufocat

i pàl·lid, quan

arriba l’hora,

em recordo

dels dies passats

i ploro;


després me’n vaig

amb el mal vent

que se m’emporta

ençà i enllà,

semblant a la

fulla morta

MARIO BENEDETTI (1920-2009)

Defender la alegría

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardiacos

de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría


Luis de Góngora (1561-1627)


La más bella niña


La más bella niña

de nuestro lugar,

hoy viuda y sola

y ayer por casar,

viendo que sus ojos

a la guerra van,

a su madre dice,

que escucha su mal:

—Dejadme llorar,

orillas del mar.

Pues me distes, madre,

en tan tierna edad

tan corto el placer,

tan largo el pesar,

y me cautivastes

de quien hoy se va

y lleva las llaves

de mi libertad,

dejadme llorar,

orillas del mar.

En llorar conviertan

mis ojos, de hoy más,

el sabroso oficio

del dulce mirar,

pues que no se pueden

mejor ocupar,

yéndose a la guerra

quien era mi paz.

Dejadme llorar,

orillas del mar.

No me pongáis freno

ni queráis culpar,

que lo uno es justo,

lo otro por demás.

Si me queréis bien,

no me hagáis mal;

harto peor fuera

morir y callar.

Dejadme llorar,

orillas del mar.

Dulce madre mía,

¿quién no llorará,

aunque tenga el pecho

como un pedernal,

y no dará voces

viendo marchitar

los más verdes años

de mi mocedad?

Dejadme llorar,

orillas del mar.

Váyanse las noches,

pues ido se han

los ojos que hacían

los míos velar;

váyanse, y no vean

tanta soledad,

después que en mi lecho

sobra la mitad.

Dejadme llorar,

orillas del mar.





Josep Maria de Sagarra (1894-1961)


Aiguamarina


Voldria, ni molt ni poc:

ésser lliure com una ala,

i no mudar-me del lloc

platejat d'aquesta cala;

i encendre el foc

del pensament que vibra,

i llegir només un llibre

antic,

sense dubte, ni enveja, ni enemic.


I no saber on anirem,

quan la mort ens cridi al tàlem:

creure en la fusta del rem

i en la fusta de l'escàlem.

I fer tot el que fem,

oberts de cor i de parpelles,

i amb tots els cinc sentits;

sense la por de jeure avergonyits

quan surtin les estrelles.

Comprendre indistintament

rosa i espina;

i estimar aquest moment,

i aquesta mica de vent,

i el teu amor, transparent

com una aiguamarina


Mario Benedetti (1920-2009)

Hombre preso que mira a su hijo

Cuando era como vos me enseñaron los viejos,

y también las maestras bondadosas y miopes,

que libertad o muerte era una redundancia.

¿A quien se le ocurriría, en un país

donde los presidentes andaban sin capangas?

Que la patria o la tumba era otro pleonasmo,

ya que la patria funcionaba bien

en las canchas y en los pastoreos.

Realmente no sabían un corno.

Pobrecitos, creían que libertad

era tan sólo una palabra aguda;

que muerte era tan sólo grave o llana,

y cárceles por suerte una palabra esdrújula.

Olvidaban poner el acento en el hombre.

La culpa no era exactamente de ellos,

sino de otros m´ss duros y siniestros,

y estos sí.

como nos ensartaron

en la limpia república verbal,

cómo idealizaron

la vidurria de vacas y estancieros

y cómo nos vendieron un ejército

que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere,

uno no siempre puede,

por eso estoy aquí

mirándote y echándote

de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo

ni ayudarte con la tabla del nueve

ni acribillarte a pelotazos.

Vos ya sabés que tuve que elegir otros juegos

y que los jugué en serio.

Y jugué por ejemplo a los ladrones,

y los ladrones eran policías.

Y jugué por ejemplo a la escondida,

y si te descubrían te mataban

y jugué a la mancha,

y era de sangre.

Botija, aunque tengas pocos años,

creo que hay que decirte la verdad,

para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana,

que casi me revientan los riñones.

Todas estas llagas, hinchazones y heridas

que tus ojos redondos

miran hipnotizados.

son durísimos golpes,

son botas en la cara.

Demasiado dolor para que te lo oculte,

demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas

que tu viejo calló,

o puteó como un loco,

que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvidó todos los números

(por eso no podría ayudarte en las tablas),

y por lo tanto todos los teléfonos.

Y las calles y el color de los ojos,

y los cabellos y las cicatrices,

y en qué esquina,

en qué bar,

qué parada,

qué casa.

Y acordarse de vos,

de tu carita,

lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor

y otra cosa es morirse de vergüenza.

Por eso ahora

me podés preguntar

y sobre todo

puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere

pero tiene el derecho de no hacer

lo que no quiere.

Llora nomás, botija,

son macanas

que los hombres no lloran:

aquí lloramos todos.

Gritamos, berreamos, moqueamos, chillamos,

maldecimos,

porque es mejor llorar que traicionar,

porque es mejor llorar que traicionarse.

Llora,

pero no olvides.


Emily Dickinson (1830-1886)


I died for beauty


I died for beauty, but was scarce

Adjusted in the tomb,

When one who died for truth was lain

In an adjoining room.

He questioned softly why I failed?

"For beauty," I replied.

"And I for truth - the two are one;

We brethren are," he said.

And so, as kinsmen met a-night,

We talked between the rooms,

Until the moss had reached our lips,

And covered up our names.


Per la bellesa vaig morir...

Per la bellesa vaig morir.

A penes sebollida,

van portar-me per veí

un que donà sa vida

a l'ideal. Ell em pregunta...

—Per la bellesa —dic--

he mort. —Així, veig que ens ajunta

el mateix somni antic.

Com vells parents vàrem parlar,

cadascú en el seu lloc,

fins que la molsa ens tocà els llavis

i ens cobrí els noms, a poc a poc.

(Traducció d’Agustí Bartra)


Per la Bellesa vaig morir...

Per la Bellesa vaig morir. Tot just

la tomba m’acollia,

n’entrava un, mort per la Veritat,

a la cambra veïna.

“Tu, per què has mort?”, em preguntà en veu baixa.

Li contestava: “He mort per la Beutat.”

“Jo per la Veritat: són una sola cosa

—va dir-me—. Som germans.”

I així com uns parents que en ser de nit es troben,

de l’una a l’altra cambra vam parlar,

fins que la molsa ens arribava als llavis

i els noms ens esborrà.

(Traducció de Marià Manent)



Morí por la Belleza


Morí por la Belleza, pero apenas

acomodada en la tumba,

uno que murió por la Verdad yacía

En un cuarto contiguo.


Me preguntó en voz baja por qué morí.

—Por la Belleza —repliqué.

—Y yo por la Verdad. Las dos son una:

somos hermanos —dijo.


Y así, como parientes, reunidos una noche,

hablamos de un cuarto a otro,

hasta que el musgo alcanzó nuestros labios

y cubrió nuestros nombres.


(Traducció d’Irene Gruss)


François Villon (1431-1463)

Le testament (fragment)


Ou temps qu’Alixandre regna,

Un hom nommé Diomédès

Devant lui on l’amena,

Engrillonné pouces et dès

Comme un larron, car il fut des

Écumeurs que voyons courir ;

Si fut mis devant de cadès,

Pour être jugé a mourir.


L’empereur si l’araisonna :

« Pour quoi es tu larron en mar ? »

L’autre réponse lui donna :

« Pour quoi larron me fais clamer ?

Pour ce qu’n me voit écumer

En une petiote fuste ?

Se comme toi me pusse armer,

Comme toi empereur je fusse.


Mais que veux tu ? De ma fortune

Contre qui ne puis bonnement,

Qui si faussement me fortune,

Me vient tout ce gouvernement.

Excuse moi aucunement,

Et sache qu’en gran pauvreté,

Ce mot se dit communement,

Ne git pas grande loyauté. »


Quand l’empereur ot remiré

De Diomédès tout le dit :

« Ta fortune je muerai

Mauvaise en bonne », si lui dit.

Si fil il. Onc puis ne médit

A personne, mais fuit vrai homme ;

Valère pour vrai le baudit,

Qui fut nommé le Grand a Rome.


Si Dieu m’eût donné rencontrer

Un autre piteux Alixandre

Qui m’eût fait en bon heur entrer,

Et lors qui m’eût vu condescendre

A mal, être ars et mis en cendre

Jugé me fusse de ma voix.

Nécessité fait gens méprendre

Et faim saillir le loup du bois.


(lais XVII-XXI)


El testament (fragment)


Al temps que Alexandre regnà,

un home que es deia Diomedes

davant seu fou aconduït

encadenat de mans i peus,

com un bandit, perquè era un lladre

d’aquells que assalten els vaixells.

i al gran cabdill fou presentat

perquè el jutgés i el condemnés.

L'emperador li demanà:

«Per què ets pirata de la mar?»

L'altre resposta li donà:

«Per què de lladre em dónes nom?

Només perquè m'han vist robar

menant un feble galió?

Si jo com tu em pogués armar,

com tu seria emperador.


Però què hi vols fer? La meva estrella,

contra la qual no puc lluitar

i que tan falsament em guia,

m’ha dut a tanta mala sort.

No pensis que em vull defensar.

Has de saber que en gran pobresa,

com se sol dir comunament,

no hi pot haver gran lleialtat. »


Quan Alexandré hagué escoltat

de Diomedes el discurs,

«Jo canviaré la teva sort

de mala en bona», li digué.

Ho féu així, i a ningú més

no féu cap mal des d’aleshores.

Valeri ho dóna com a cert,

qui dugué el nom de Gran a Roma.


Tant de bo Déu m’hagués donat

un Alexandre compassiu

per a mudar la meva sort,

i si després hagués pecat,

jo sol m’hauria condemnat

a ser cremat en un gran foc.

Per la misèria es perd la gent

i la fam treu el llop del bosc.

Paul Éluard (1895-1952)



Liberté


Sur mes cahiers d'écolier

Sur mon pupitre et les arbres

Sur le sable de neige

J'écris ton nom

Sur les pages lues

Sur toutes les pages blanches

Pierre sang papier ou cendre

J'écris ton nom

Sur les images dorées

Sur les armes des guerriers

Sur la couronne des rois

J'écris ton nom

Sur la jungle et le désert

Sur les nids sur les genêts

Sur l'écho de mon enfance

J'écris ton nom

Sur tous mes chiffons d'azur

Sur l'étang soleil moisi

Sur le lac lune vivante

J'écris ton nom

Sur les champs sur l'horizon

Sur les ailes des oiseaux

Et sur le moulin des ombres

J'écris ton nom

Sur chaque bouffées d'aurore

Sur la mer sur les bateaux

Sur la montagne démente

J'écris ton nom

Sur la mousse des nuages

Sur les sueurs de l'orage

Sur la pluie épaisse et fade

J'écris ton nom

Sur les formes scintillantes

Sur les cloches des couleurs

Sur la vérité physique

J'écris ton nom

Sur les sentiers éveillés

Sur les routes déployées

Sur les places qui débordent

J'écris ton nom

Sur la lampe qui s'allume

Sur la lampe qui s'éteint

Sur mes raisons réunies

J'écris ton nom

Sur le fruit coupé en deux

Du miroir et de ma chambre

Sur mon lit coquille vide

J'écris ton nom

Sur mon chien gourmand et tendre

Sur ses oreilles dressées

Sur sa patte maladroite

J'écris ton nom

Sur le tremplin de ma porte

Sur les objets familiers

Sur le flot du feu béni

J'écris ton nom

Sur toute chair accordée

Sur le front de mes amis

Sur chaque main qui se tend

J'écris ton nom

Sur la vitre des surprises

Sur les lèvres attendries

Bien au-dessus du silence

J'écris ton nom

Sur mes refuges détruits

Sur mes phares écroulés

Sur les murs de mon ennui

J'écris ton nom

Sur l'absence sans désir

Sur la solitude nue

Sur les marches de la mort

J'écris ton nom

Sur la santé revenue

Sur le risque disparu

Sur l'espoir sans souvenir

J'écris ton nom

Et par le pouvoir d'un mot

Je recommence ma vie

Je suis né pour te connaître

Pour te nommer

Liberté



(De Poésies et vérités, 1942)


Llibertat


En els meus quaderns de classe

En el meu pupitre i els arbres

En l’arena en la neu

Escric el teu nom


En totes les pàgines llegides

En totes les pàgines blanques

Pedra sang paper o cendra

Escric el teu nom


En les estampes daurades

En les armes dels guerrers

En la corona dels reis

Escric el teu nom


En la jungla i el desert

En els nius en les ginestes

En l’eco de la meua infantesa

Escric el teu nom


En les meravelles de les nits

En el pa blanc de les jornades

En les estacions núvies

Escric el teu nom


En tots els meus bocins de cel

En l’estany sol florit

En el llac lluna viva

Escric el teu nom


En els camps en l’horitzó

En les ales dels ocells

I en el molí de les ombres

Escric el teu nom


En cada glop d’aurora

En el mar en els vaixells

En la muntanya enfollida

Escric el teu nom


En la molsa dels núvols

En les suors de la tempesta

En la pluja espessa i fada

Escric el teu nom


En les formes fulgurants

En les campanes dels colors

En la veritat física

Escric el teu nom


En les senderes despertes

En les carreteres obertes

En les places que desborden

Escric el teu nom


En el llum que s’encén

En el llum que s’apaga

En les meues cases reunides

Escric el teu nom


En el fruit trencat en dos

De l’espill i de la meua cambra

En el meu llit conquilla lliure

Escric el teu nom


En el meu gos llépol il tendre

En les seues orelles alçades

En la seua pota desmanyotada

Escric el teu nom


En el trampolí de la meua porta

En els objectes familiars

En el foc glorificat

Escric el teu nom


En tota carn que es brinda

En el front dels meus amics

En cada mà que s’allarga

Escric el teu nom


En el vidre de les sorpreses

En els llavis atents

Per damunt del silenci

Escric el teu nom


En els meus refugis caiguts

En els meus fars enderrocats

En els murs del meu tedi

Escric el teu nom


En l’absència sense desig

En la soledat nua

En els marges de la mort

Escric el teu nom


En la salut recobrada

En el perill esfumat

En l’espera sense memòria

Escric el teu nom


I pel poder d’una paraula

Torne a començar la meua vida

Només he nascut per conéixer-te

Per anomenar-te

Llibertat


(Traducció de Marc Granell. M. granell i I. Martínez Marzo, Poemes d’un segle. Poesia occidental del segle XX, Edicions 96, Carcaixent, 1999)


Libertad


Sobre mis cuadernos de escuela,

sobre el pupitre, sobre el roble,

sobre la nieve y en la arena

escribo tu nombre.

Sobre las páginas leídas,

sobre las páginas incólumes

-piedra, sangre, papel, ceniza-

escribo tu nombre.

En las imágenes doradas,

sobre los signos de la Corte,

sobre tizonas y corazas

escribo tu nombre.

Sobre el desierto y en la jungla,

sobre la infancia de las voces,

sobre la rama y en la gruta

escribo tu nombre.

Sobre el pan blanco de los días,

sobre el prodigio de la noche,

sobre la flor y las vendimias

escribo tu nombre.

Sobre los cielos que azulan

en los estanques -muertos soles-;

sobre los lagos -vivas lunas-

escribo tu nombre.

Sobre las colinas remotas,

en las alas de los gorriones,

sobre el molino de las sombras;

escribo tu nombre.

Sobre los hálitos del alba,

sobre la mar y sus galeones,

sobre la demente montaña,

escribo tu nombre.

Sobre el vellón de los espacios

y el estertor de los ciclones,

sobre el limo de los chubascos,

escribo tu nombre.

Sobre las formas cintilantes,

sobre la pátina del bronce,

sobre las físicas verdades,

escribo tu nombre.

Sobre las rutas desveladas

y las sendas sin horizonte,

sobre las mareas humanas,

escribo tu nombre.

Sobre la llama que fulgura,

Sobre la llama que se esconde,

sobre los techos que se juntan,

escribo tu nombre.

Sobre la fruta en dos partida

del espejo que me recoge;

en mi lecho -concha vacía-

escribo tu nombre.

Sobre mi can goloso y tierno

y en la oreja que atenta pone,

sobre su salto poco diestro,

escribo tu nombre.

Sobre la grada de mi puerta,

sobre la loza y los arcones,

sobre las ascuas de la leña,

escribo tu nombre.

Sobre la carne que se entrega,

en la faz del amigo noble,

sobre la mano que se estrecha,

escribo tu nombre.

Sobre el vitral de los secretos,

sobre las bocas ya sin voces,

sobre los más hondos silencios,

escribo tu nombre.

Sobre el albergue derruido,

sobre el escombro de mi torre,

sobre los muros de mi hastío

escribo tu nombre.

Sobre la ausencia sin deseos,

sobre mi soledad insomne,

sobre los lúgubres aleros,

escribo tu nombre.

Sobre la calma que retorna,

sobre los extintos pavores,

sobre el anhelo sin memoria,

escribo tu nombre.

Y en el poder de tu palabra

mi vida vuelve a comenzar:

he renacido a tu llamada

para invocarte:

Libertad


(Versión de Carlos López Narváez)


Anne Bradstreet (1612 - 1672)

My dear loving husband

If ever two were one, then surely we.

If ever man were lov’d by wife, then thee.

If ever wife was happy in a man,

Compare with me, ye women, if you can.

I prize thy love more than whole Mines of gold,

Or all the riches that the East doth hold.

My love is such that Rivers cannot quench,

Nor ought but love from thee give recompense.

Thy love is such I can in no way repay;

The heavens reward thee manifold I pray

Then while we live, in love lets so persever,

That when we live no more, we may live ever.


A mi querido y cariñoso esposo

Si alguna vez dos fueron uno, sin duda fuimos nosotros

Si alguna vez un hombre fue amado por una mujer, ese fuiste tú;

si alguna vez una mujer fue feliz en un hombre,

comparaos conmigo, vosotras, si podéis.

Yo estimo este amor más que todas las minas de oro,

o todas las riquezas que el Oriente alberga.

Mi amor es tal que los Ríos no lo pueden apagar,

y sólo tu amor podría recompensarlo.

Este amor es tal que no puedo pagarte de ningún modo,

Y ruego a los cielos te retribuyan multiplicado.

Entonces mientras vivamos, perseveremos tanto en el amor,

para que cuando ya no vivamos, podamos vivir para siempre.

Jacques Brel (1929-1978)


Le plat pays


Avec la mer du Nord pour dernier terrain vague,

Et des vagues de dunes pour arrêter les vagues,

Et de vagues rochers que les marées dépassent

Et qui ont à jamais le coeur à marée basse,

Avec infiniment de brumes à venir,

Avec le vent de l'est, écoutez-le tenir

Le plat pays qui est le mien.

Avec des cathédrales pour uniques montagnes

Et de noirs clochers comme mâts de cocagne,

Où des diables en pierre décrochent les nuages,

Avec le fil des jours pour unique voyage,

Et des chemins de pluies pour unique bonsoir,

Avec le vent d'ouest, écoutez-le vouloir

Le plat pays qui est le mien.

Avec un ciel si bas qu'un canal s'est perdu,

Avec un ciel si bas qu'il fait l'humilité,

Avec un ciel si gris qu'un canal s'est pendu,

Avec un ciel si gris qu'il faut lui pardonner.

Avec le vent du nord qui vient s'écarteler,

Avec le vent du nord, écoutez-le craquer

Le plat pays qui est le mien.

Avec de l'Italie qui descendrait l'Escaut,

Avec Frida la blonde quand elle devient Margot,

Quand les fils de novembre nous reviennent en mai,

Quand la plaine est fumante et tremble sous juillet,

Quand le vent est au rire, quand le vent est au blé,

Quand le vent est au sud, écoutez-le chanter

Le plat pays qui est le mien.

(1962)


Mijn vlakke land


Wanneer de Noordzee koppig breekt aan hoge duinen

En witte vlokken schuim uiteenslaan op de kruinen

Wanneer de norse vloed beukt aan het zwart basalt

En over dijk en duin de grijze nevel valt

Wanneer bij eb het strand woest is als een woestijn

En natte westenwinden gieren van venijn

Dan vecht mijn land, mijn vlakke land


Wanneer de regen daalt op straten, pleinen, perken

Op dak en torenspits van hemelhoge kerken

Die in dit vlakke land de enige bergen zijn

Wanneer onder de wolken mensen dwergen zijn

Wanneer de dagen gaan in domme regelmaat

En bolle oostenwind het land nog vlakker slaat

Dan wacht mijn land, mijn vlakke land


Wanneer de lage lucht vlak over 't water scheert

Wanneer de lage lucht ons nederigheid leert

Wanneer de lage lucht er grijs als leisteen is

Wanneer de lage lucht er vaal als keileem is

Wanneer de noordenwind de vlakte vierendeelt

Wanneer de noordenwind er onze adem steelt

Dan kraakt mijn land, mijn vlakke land


Wanneer de Schelde blinkt in zuidelijke zon

En elke Vlaamse vrouw flaneert in zon-japon

Wanneer de eerste spin zijn lentewebben weeft

Of dampende het veld in juli-zonlicht beeft

Wanneer de zuidenwind er schatert door het graan

Wanneer de zuidenwind er jubelt langs de baan

Dan juicht mijn land, mijn vlakke land.


(versió en flamenc d’Ernst van Altena)


El clar país


Amb el sol que és molt blanc sobre el mar que és molt blau,

amb uns núvols molt blancs dalt el cel que és tan blau,

i rius que inútilment volen fer dolç el mar,

rius mols secs, molt hostils, amb el cor ple d´atzar.

Amb pluja per atzar, amb algun cop de vent,

amb el trot sobre el mar de llevant inclement.

El clar país, el meu.

Tot de vells campanars entre cases i camps,

i tendríssims palmons el Diumenge de Rams,

tot de cares de sants pintades amb traç fort,

que lluiten contra el temps a cavall de la mort.

I camins plens de pols per on ve, indiferent,

la brisa de l´oest, la llum del sol ponent.

El clar país, el meu.

Amb aquest cel tan dur que el sol no és pot mirar,

amb aquest cel tan alt que els ocells són distants,

amb aquest cel tan net que ensenya a perdonar,

amb aquest cel tan lluny que els homes són pagans.

Amb el fred vent del nord que arriba tramuntant,

amb el fred vent del nord que torna el cel brillant.

El clar país, el meu.

Amb els pobles i ciutats que de Roma han nascut,

amb homes jornalers portats pels trens del sud.

Quan la parla és un clam, quan la parla és un fet,

quan el poble és memòria i el dret a viure, un plet.

Quan la brisa és somrís, quan el vent és discret,

quan el vent ve del sud, quan tot esdevé quiet.

El clar país, el meu.


(versió: Joan Argenté)


John Keats (1795-1821)


Fairy song


Shed no tear! oh, shed no tear!

The flower will bloom another year.

Weep no more! oh, weep no more!

Young buds sleep in the root’s white core.

Dry your eyes! oh, dry your eyes!

For I was taught in Paradise

To ease my breast of melodies,--

Shed no tear!


Overhead! look overhead!

‘Mong the blossoms white and red--

Look up, look up! I flutter now

On this fresh pomegranate bough.

See me! ’tis this silvery bill

Ever cures the good man’s ill.

Shed no tear! oh, shed no tear!

The flower will bloom another year.

Adieu, adieu—I fly—adieu!

I vanish in the heaven’s blue,--

Adieu, adieu!


Cançó de fada


No ploris més! La flor gentil

ja tornarà amb un altre abril.

Noploris més! No ploris més!

La rel ja guarda nous rosers.

Eixuga el plor i allunya el dol.

Del Paradís, del blau redol,

sé una musica de consol.

No ploris més!


Oh, mira amunt! Entre el florir

rosat i blanc, jo faig camí.

Enlaire! Mira el meu repòs

al magraner vermell de flors.

Mira’m: aquesta llum d’argent

sempre guareix la dolça gent.

No ploris més! La flor gentil

ja tornarà amb un altre abril.

Me’n volo amunt: adéu-siau!

Ja m’esvaeixo en el cel blau.

Adéu-siau, adéu-siau!


Versió de Marià Manent


Miguel Hernández (1910-1942)

Elegía


(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, a quien tanto quería.)


Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumentos,

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado

que, por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes,

sedientas de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de las flores

pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas

Y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas

de almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

(10 de enero de 1936)


Elegía


(En Orihuela, su pueblo y el mío, se ha quedado novia por casar la panadera de pan más trabajado y fino, que le han muerto la pareja del ya imposible esposo).


Tengo ya el alma ronca y tengo ronco

el gemido de música traidora…

arrímate a llorar conmigo a un tronco:

Retírate conmigo al campo y llora

a la sangrienta sombra de un granado

desgarrado de amor como tú ahora.

Caen desde un cielo gris desconsolado,

caen ángeles cernidos para el trigo

sobre el invierno gris desocupado.

Arrímate, retírate conmigo:

Vamos a celebrar nuestros dolores

junto al árbol del campo que te digo.

Panadera de espigas y de flores,

panadera lilial de piel de era,

panadera de panes y de amores.

No tienes ya en el mundo quién te quiera,

y ya tus desventuras y las mías

no tienen compañera, compañera.

Tórtola compañera de sus días,

que le dabas tus dedos cereales

y en su voz tu silencio entretenías.

Buscando abejas va por los panales

el silencio que ha muerto de repente

en su lengua de abejas torrenciales.

No espero ver tu párpado caliente

ni tu cara dulcísima y morena

bajo los dos solsticios de tu frente.

El moribundo rostro de tu pena

se hiela y desendulza grado a grado

sin su labor de sol y de colmena.

Como una buena fiebre iba a tu lado,

como un rayo dispuesto a ser herida,

como un lirio de olor precipitado.

Y sólo queda ya de tanta vida

un cadáver de cera desmayada

y un silencio de abeja detenida.

¿Dónde tienes en esto la mirada

si no es descarriada por el suelo,

si no es por la mejilla trastornada?

Novia sin novio, novia sin consuelo,

te advierto entre barrancos y huracanes

tan extensa y tan sola como el cielo.

Corazón de relámpagos y afanes,

paginaba los libros de tus rosas,'

pacentaba el hato de tus panes.

Ibas a ser la flor de las esposas,

y a pasos de relámpago tu esposo

se te va de las manos harinosas.

Échale, harina, un toro clamoroso

negro hasta cierto punto a tu menudo

vellón de lana blanco y silencioso.

A echar copos de harina yo te ayudo

y a sufrir por lo bajo, compañera,

viuda de cuerpo y de alma yo viudo.

La inaplacable muerte nos espera

como un agua incesante y malparida

a la vuelta de cada vidriera.

¡Cuántos amargos tragos es la vida!

Bebió él la muerte y tú la saboreas

y yo no saboreo otra bebida.

Retírate conmigo hasta que veas

con nuestro llanto dar las piedras grama,

abandonando el pan que pastoreas.

Levántate: te esperan tus zapatos

junto a los suyos muertos en tu cama,

y la lluviosa pena en sus retratos

desde cuyos presidios te reclama.

(De El rayo que no cesa, 1934-35)


Rubén Darío (1867-1916)


A Margarita Debayle

Margarita, está linda la mar,

y el viento

lleva esencia sutil de azahar;

yo siento

en el alma una alondra cantar:

tu acento.

Margarita, te voy a contar

un cuento.

Éste era un rey que tenía

un palacio de diamantes,

una tienda hecha del día

y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,

un gran manto de tisú,

y una gentil princesita,

tan bonita,

Margarita,

tan bonita como tú.

Una tarde la princesa

vió una estrella aparecer;

la princesa era traviesa

y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla

decorar un prendedor,

con un verso y una perla,

y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas

se parecen mucho a ti:

cortan lirios, cortan rosas,

cortan astros. Son así.

Pues se fué la niña bella,

bajo el cielo y sobre el mar,

a cortar la blanca estrella

que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,

por la luna y más allá;

mas lo malo es que ella iba

sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta

de los parques del Señor,

se miraba toda envuelta

en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?

Te he buscado y no te hallé;

y ¿qué tienes en el pecho,

que encendido se te ve?"

La princesa no mentía.

Y así, dijo la verdad:

"Fuí a cortar la estrella mía

a la azul inmensidad."

Y el rey clama: "¿No te he dicho

que el azul no hay que tocar?

¡Qué locura! ¡Qué capricho!

El Señor se va a enojar."

Y dice ella: "No hubo intento;

yo me fuí no sé por qué;

por las olas y en el viento

fuí a la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:

"Un castigo has de tener:

vuelve al cielo, y lo robado

vas ahora a devolver."

La princesa se entristece

por su dulce flor de luz,

cuando entonces aparece

sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: "En mis campiñas

esa rosa le ofrecí:

son mis flores de las niñas

que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,

y luego hace desfilar

cuatrocientos elefantes

a la orilla de la mar.

La princesita está bella,

pues ya tiene el prendedor

en que lucen, con la estrella,

verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,

y el viento

lleva esencia sutil de azahar:

tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,

guarda, niña, un gentil pensamiento

al que un día te quiso contar

un cuento.


Sòfocles (496-406 aC)

Antígona (fragment)

EL COR:

Estrofa 1


Moltes són les coses que admiren,

i cap n’hi ha que admiri més que l’home.

Ell fins a més enllà de la blanquina

gran mar, amb el llebeig tempestuós

avança, travessant les aigües

inflades que entorn s’apregonen.

I dels déus la suprema,

la Terra inconsumible, infatigable,

turmenta, amb el vaivé de les arades,

d’any en any, quan la gira, amb la força

de la nissaga cavallina.


Antístrofa 1


I la tribu dels ocellets

de cor lleuger, insidiant, captura,

i les hordes dels animals salvatges,

i la marina gènera del pèlag,

dins els torterols de la xarxa

que ell ha teixit, l’home sagaç.

També domina amb ginys

la feréstega bèstia muntanyana,

i el cavall de pelut bescoll, el mena

sota el jou que li volta la tossa,

i el brau de la serra, incansable.


Estrofa 2


I el llenguatge, i el pensament

que és com un vent, i l’impuls d’habitar

ciutats, és ell mateix que se’ls ha apresos;

com a defugî els trets al ras

de les incòmodes glaçades

i de les males pluges,

amb recursos per tot; sense recursos

a res no s’aventura

del futur; només de la mort

no es procurarà una fugida;

les malalties intractables

ha imaginat, però, com evadir-se’n.


Antístrofa 2


Tenint en la inventiva

d’art un talent per damunt l’esperança,

ja cap al mal, ja cap al bé camina.

Fent, doncs, una part a les lleis

de la terra i al dret pels déus jurat,

un home ocupa el cim

més vistent d’una pàtria; de la pàtria

s’exclou qui amb el mal

fa companyia, per bravata.

Que amb mi no segui en una llar

ni tingui un pensament

igual, qui obra d’aquesta manera.


SÒFOCLES. Antígona, dins Tragèdies de Sòfocles, vol. 1. Traducció catalana i pròleg de Carles Riba. Edició a cura de Carles Miralles. Barcelona: Curial, 1977, p. 160-161.

Antígona (fragmento)


CORO:


Muchas cosas hay admirables,

pero ninguna es más admirable que el hombre.

Él es quien al otro lado del espumante mar

se traslada, llevado del impetuoso viento,

a través de las olas que braman en derredor;

y a la más excelsa de las diosas,

a la Tierra, incorruptible e incansable,

esquilma con el arado, que, dando vueltas

sobre ella año tras año, la revuelve

con la ayuda de la raza caballar.


Y de la raza ligeras de las aves,

tendiendo redes, se apodera;

y también de las bestias salvajes

y de los peces del mar,

con cuerdas tejidas en malla,

la habilidad del hombre.

Domeña con su ingenio

a la fiera salvaje que en el monte vive;

y al crinado caballo y al indómito toro montaraz,

les hace amar el yugo al que sujetan su cerviz.


Y en el arte de la palabra, y en el pensamiento

sutil como el viento, y en las asambleas

que dan leyes a la ciudad se amaestró;

y también en evitar las molestias de la lluvia,

de la intemperie y del inhabitable invierno.

Teniendo recursos para todo, no queda sin ellos

ante lo que ha de venir. Solamente contra la muerte

no encuentra remedio; pero sabe precaverse

de las molestas enfermedades, procurando evitarlas.


Y poseyendo la industriosa habilidad

del arte, más de lo que podía esperarse,

procede unas veces bien o se arrastra hacia el mal,

conculcando las leyes de la patria

y el sagrado juramento de los dioses.

Quien, ocupando un elevado cargo en la ciudad,

se habitúa al mal por osadía,

es indigno de vivir en ella:

que nunca sea mi huésped, y menos amigo mío,

el que tales cosas haga.


Traducció de José Alemany Bolufer. Teatro griego, EDAF, Madrid 1974.

Walt Whitman (1819-1892)


When I Heard the Learn'd Astronomer


When I heard the learn'd astronomer,

When the proofs, the figures, were ranged in columns before me,

When I was shown the charts and diagrams, to add, divide, and

measure them,

When I sitting heard the astronomer where he lectured with much

applause in the lecture-room,

How soon unaccountable I became tired and sick,

Till rising and gliding out I wander'd off by myself,

In the mystical moist night-air, and from time to time,

Look'd up in perfect silence at the stars.


Quan vaig sentir l'erudit astrònom

Quan vaig sentir l'erudit astrònom,

quan les proves i els números estigueren col·locats davant meu,

quan em foren mostrats els mapes i els diagrames, per tal que els sumés,

dividís i mesurés,

quan, assegut a la sala de conferències, escoltava l'aplaudit astrònom,

tot d'una em vaig sentir inexplicablement las i fastiguejat,

fins que, esquitllant-me, vaig sortir a fora,

a passejar dintre la mística humitat de l'aire de la nit,

i, adesiara, en el perfecte silenci,

alçava el cap per mirar les estrelles.

(Trad. Agustí Bartra)


William Butler Yeats (1865-1939)


The lake isle of Innisfree (1893)


I will arise and go now, and go to Inisfree,

and a small cabin build there, of clay and wattles made:

Nine bean-rows will I have there, a hive for the honey-bee,

and live alone in the bee-loud glade.


And I shall have some peace there, for peace comes dropping slow,

dropping from the veils of the morning to where the cricket sings;

There midnight's all a glimmer, and noon a purple glow,

and evening full of the linnet's wings.


I will arise and go now, for always night and day

I hear lake water lapping with low sounds by the shore;

While I stand on the roadway, or on the pavements grey,

I hear it in the deep heart's core.


L’illa del llac d’Innisfree


Ara m’aixecaré i aniré a Innisfree.

M’hi faré una cabana de canyes i de fang:

nou rengs de mongeteres i un rusc per les abelles;

m’hi estaré sol, sentint brunzir l’eixam.


Hi tindré un xic de pau, que a poc a poc degota

des del vel de l’aurora fins on canten els grills;

on la nit lluu i tremola i el migdia és de porpra

i al vespre hi aletegen els ocells.


M’aixeco i me n’hi vaig, car sempre, nit i dia,

sento el soroll de l’aigua del llac besant la riba.

Mentre estic al carrer o a la vorera grisa,

la sento ben endins al fons del cor.


(Versió de Ramon Carreté)


La isla del lago de Innisfree


A Innisfree me iré,

yo me levantaré y allí me iré,

y contruiré una pequeña cabaña,

hecha de arcilla y cañas:

alubias tendré allí en nueves hileras,

y una colmena para las abejas;

allí viviré solo

en un claro de abejas bullicioso.


Y tendré cierta calma,

que la calma desciende lentamente;

de los velos del alba

a donde el grillo canta ya desciende;

allí la medianoche brilla trémula,

el mediodía es un fulgor violeta,

y el atardecer todo

es un aletear de petirrojos.


Yo me levantaré y allí me iré,

que día y noche oigo

agua del lago la orilla lamer

con un profundo ruido rumoroso.

Parado en la calzada

o en las aceras pardas,

oigo yo ese rumor

en lo más hondo de mi corazón.


Rainer Maria Rilke (1875-1926)


Archaïscher Torso Apollos


Wir kannten nicht sein unerhörtes Haupt,

darin die Augenäpfel reiften. Aber

sein Torso glüht noch wie ein Kandelaber,

in dem sein Schauen, nur zurückgeschraubt,


sich hält und glänzt. Sonst könnte nicht der Bug

der Brust dich blenden, und im leisen Drehen

der Lenden könnte nicht ein Lächeln gehen

zu jener Mitte, die die Zeugung trug.


Sonst stünde dieser Stein enstellt und kurz

unter der Shultern durchsichtigem Sturz

und flimmerte nicht so wie Raubtierfelle;

und brächte nicht aus allen seinen Rändern

aus wie ein Stern: denn da ist keine Stelle,

die dich nicht sieht. Du mußt dein Leben ändern.



Tors arcaic d’Apol·ló


No hem conegut el seu cap fabulós,

on florien les pupil·les. però

el seu tors fulgura encara com un canelobre

en el qual dura i brilla, només abaixada,


la seva mirada. Si no, no podria l’arc

d’aquell pit enlluernar-te, i en el gir lent

dels ronyons no podria un somriure anar

fins aquell centre que portava el sexe.


Si no, aquesta pedra seria desfigurada i curta

sota la transparent caiguda de les espatlles

i no llabrejaria com la pell d’un animal de presa


i no hi hauria en tots els seus caires un esclat

com d’estrella; perquè no hi ha cap indret

que no et vegi. Has de canviar de vida.


(versió de Carles Riba)


Tors arcaic d’Apol·lo


No vam conèixer el cap prodigiós

on les fruites dels ulls maduraven, però

flameja encara el tors, talment un canelobre,

on el mirar, endinsat en espirals,

es manté i resplendeix. Altrament no podria

la corba del seu pit enlluernar-te i en el gir

suau dels lloms dibuixar-se un somriure

cap al centre que duia la força genital.

Fóra altrament la pedra deforme i escurçada

sota el caient diàfan de l’espatlla

i no lluiria com el pèl de les feres

ni esclataria fora dels seus límits

com un estel: no hi ha punt que no et miri

de fit a fit. Has de fer una altra vida.


(versió de Joan Vinyoli)


Torso arcaico de Apolo


Su inaudita cabeza no hemos visto,

donde los ojos maduraban. Pero

su torso aún fulge como un candelabro,

con su mirar, tan sólo atornillado


más atrás. Si no, no te cegaría

el álabe del pecho, y en el giro

silencioso del muslo, una sonrisa

no iría al centro donde estuvo el sexo;


la piedra fuera corta y deformada

bajo los hombros de caer translúcido;

no brillaría como piel de fiera,


ni irrumpiría por todo contorno

como una estrella: porque no hay un sitio

que no te mire. Has de cambiar tu vida.


(versió de José María Valverde)


Archaic Torso of Apollo


We never knew his fantastic head,

where eyes like apples ripened. Yet

his torso, like a lamp, still glows

with his gaze which, although turned down low,


lingers and shines. Else the prow of his breast

couldn't dazzle you, nor in the slight twist

of his loins could a smile run free

through that center which held fertility.


Else this stone would stand defaced and squat

under the shoulders' diaphanous dive

and not glisten like a predator's coat;


and not from every edge explode

like starlight: for there's not one spot

that doesn't see you. You must change your life.


Translated by H. Landman,



Archaic Torso of Apollo


Never will we know his fabulous head

where the eyes' apples slowly ripened. Yet

his torso glows: a candelabrum set

before his gaze which is pushed back and hid,


restrained and shining. Else the curving breast

could not thus blind you, nor through the soft turn

of the loins could this smile easily have passed

into the bright groins where the genitals burned.


Else stood this stone a fragment and defaced,

with lucent body from the shoulders falling,

too short, not gleaming like a lion's fell;


nor would this star have shaken the shackles off,

bursting with light, until there is no place

that does not see you. You must change your life.



Archaic Torso of Apollo


We cannot know his legendary head

with eyes like ripening fruit. And yet his torso

is still suffused with brilliance from inside,

like a lamp, in which his gaze, now turned to low,


gleams in all its power. Otherwise

the curved breast could not dazzle you so, nor could

a smile run through the placid hips and thighs

to that dark center where procreation flared.


Otherwise this stone would seem defaced

beneath the translucent cascade of the shoulders

and would not glisten like a wild beast's fur:


would not, from all the borders of itself,

burst like a star: for here there is no place

that does not see you. You must change your life.


Translated by Stephen Mitchell


Archaic Torso of Apollo


You'll never know that terrific head,

or feel those eyeballs ripen on you--

yet something here keeps you in view,

as if his look had sunk inside


and still blazed on. Or the double axe

of the breast couldn't blind you, nor that grin

flash along the crease fo the loins

down to the low centre of his sex.


Or else he'd sit, headless and halved,

his shoulders falling to thin air--

not shiver like the pelt of a wolf


or burst from his angles like a star:

for there is nowhere to hide, nothing here

that does not see you. Now change your life.


Translated by Don Paterson


Torse archaïque d’Apollon


Nous n’avons pas connu sa tête prodigieuse

où les yeux mûrissaient leurs prunelles. Pourtant

son torse luit encore ainsi qu’un candélabre,

c’est son regard, simplement dévrillé en lui,


qui s’y tient rayonnant. L’orbe de la poitrine

ne pourrait sinon t’éblouir, et de la douce

courbe lombaire un sourire ne pourrait fuir

vers ce centre porteur auparavant du sexe.


Cette pierre sinon, dégradée et tronquée,

aurait pour loi le limpide à-pic des épaules

et ne chatoierait pas comme la peau fauve ;


et n’éclaterait pas hors de tous ses contours

à la façon d’un astre : il n’existe point là

d’endroit qui ne te voit. Il faut changer ta vie.






No quiero que te vayas

dolor, última forma

de amar. Me estoy sintiendo

vivir cuando me dueles

no en ti, ni aquí, más lejos:

en la tierra, en el año

de donde vienes tú,

en el amor con ella

y todo lo que fue.

En esa realidad

hundida que se niega

a sí misma y se empeña

en que nunca ha existido,

que sólo fue un pretexto

mío para vivir.

Si tú no me quedaras,

dolor, irrefutable,

yo me lo creería;

pero me quedas tú.

Tu verdad me asegura